Estoy teniendo un día de altibajos. Paz a primera hora, una discusión en el desayuno, concentración para conseguir mi objetivo después, tensión con un familiar... Situaciones que podrían pasarle a cualquiera. Pero me han pasado a mí y yo podría decidir si me arrastran o me elevan. Decido que me elevan. Es mi responsabilidad buscar la solución a potenciales problemas para que se conviertan en una oportunidad de aprendizaje. Una discusión puede arrastrarte y estar dándole vueltas durante horas (o días) culpando siempre a la otra parte, pero eso no es así. Cada cual sabe lo que ha hecho y si quiere, ponerle remedio.
En mi caso me sirven para saber qué es lo que no quiero, lo que me aleja de mí y que tengo que tomar acción y alejarme de personas que no me aportan nada. No quiero decir que sea un alejamiento definitivo, pero sí un alejamiento emocional, aunque vivamos en el mismo sitio.
A mí me funciona bien. Puede no ser lo más deseable, pero lo prefiero a que se den verdaderos conflictos sin salida que sí me hacen verdadero daño. Cuando estoy ocurre tengo un trato cordial con la persona en cuestión. pero sin más. No le cuento mis problemas o mis alegrías, ni mis preocupaciones o sueños. Tampoco le pregunto por los suyos, o no como le pregunto a alguien que realmente me importa y quiero.
Es una especie de parche para situaciones momentáneas que a mí me ayuda a seguir sin que mi cabeza esté dándole vueltas una y otra vez hasta convertirlo en una rumia insoportable.
De esta manera está ahí, pero solo aparece en determinados momentos y no me llega tan dentro. Es como un impermeable. Sabes que ha llovido pero no te mojas. Esta es mi arma principal en situaciones en las que realmente no tengo interés por solucionar. Me suele ocurrir principalmente con familiares a los que tengo la "obligación" de ver pero conlos que, no tengo nada en común. Pongo el piloto automático, sonrío y a actuar. Como es poco tiempo, es muy llevable y cuando la actuación termina, recojo mis cosas y me voy a mi mundo, donde la gente me suma, escucha y no juzga.
En el mundo de las apariencias, "aparento" sin esforzarme demasiado, ya que la otra parte tampoco va a a darse cuenta de los detalles, esos que sí conoce mi gente con solo mirarme. Pero lo tengo claro, no me voy a forzar por caer bien, por ser alguien que no soy ni voy a estar en sitios o con personas vacías que solo utilizan la cabeza para peinarse. Yo soy mucho más que eso, y quien quiera acompañarme en el camino, será bienvenido. El que no, verá una gran actuación teatral.
¿Tú qué eliges, me acompañas?
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